¿Y qué se hace cuando un estudiante, de esos curiosos y brillantes que siempre nos encontramos en las aulas (tengan éstas las formas que sean...) nos hace una pregunta cuya respuesta, aún habiendo pasado por el profesorado y a un paso de finalizar una licenciatura, nos es complicada de "digerir"?
Y así fue, Wanda (que no es Nara), con sus 16 a cuestas, se me acercó una mañana y vomitó la consulta "Profe, ¿qué es la topología?" ¿Cómo explicarle, qué decirle, cómo poner en palabras cotidianas algo tan abstracto, cómo editar la idea para que se lleve una noción más o menos cierta y clara del asunto? Y entonces, claro está, recurrir a una metáfora debiera ser la mejor opción, le dije "La topología es la culpable de que los que estudiamos matemática no seamos capaces de distinguir entre una taza y una dona" y discutimos un poco sobre el asunto... No sé si se conformó, no sé tampoco si a la hora del desayuno, cuando toma su taza ve la dona, pero sí sé que a mí me obligó a tender redes y conectar ideas para poder alcanzarle algo que hoy incluso me sigue persiguiendo: ¿Qué es la topología?

No hay comentarios:
Publicar un comentario